¿QUE YO TENGO QUE SER PERFECTO? Como no podemos pensar que Jesús, que nos quiere tanto, nos trate con ironía, quizá podemos pensar que aquel día Jesús estaba de buen humor y les dijo a los apóstoles “sean perfectos como su Padre celestial es perfecto”. - ¿Yo perfecto? - ¿Y tú también? Y no sólo eso, sino que además, dice: “perfectos como su Padre celestial es perfecto”. O sea que Jesús te pide que te parezcas a Dios. Bueno pues, así está en el Evangelio, según nuestro compañero de viaje de este ciclo A, san Mateo. Pero no es la única vez que aparece esta idea en la Biblia. Más bien, nos lleva incluso a pensar en el mismísimo Abraham a quien Dios parece que le adelantó las palabras del Evangelio (Gn 17,2): “Yo soy Dios todopoderoso, camina en mi presencia y sé perfecto”. El Levítico nos pide también: “Porque yo soy el Señor, vuestro Dios; santificaos y sed santos pues yo soy santo” (11,44). O ésta: “Sed santos porque yo el Señor, vuestro Dios, soy santo” (19,2). O est...