TODOS TENEMOS PROBLEMAS, la forma en que los enfrentamos es lo que nos hace diferentes
Es vital que te concentres en el plan de Dios, no en tu dolor o en tu problema. Así es como Jesús soportó el dolor de la cruz, y así se nos insta a seguir su ejemplo: "Mantengamos fijos los ojos en Jesús que, sin importarle lo oprobioso de tal muerte, estuvo dispuesto a morir en la cruz porque sabía el gozo que tendría después" Hebreos 12:2. Corrie ten Boom, que estuvo recluida y sufriendo en un campo de concentración nazi, explicó el poder del pensamiento concentrado: "Si miras al mundo, te afligirás. Si miras tu interior, te deprimirás. Pero si miras a Cristo, ¡reposarás!". Tu enfoque determina tus sentimientos. El secreto de la paciencia es recordar que tu dolor es temporal, pero tu recompensa eterna. Moisés soportó una vida de problemas "porque tenía la mirada puesta en la recompensa" Hebreos 11:26. Pablo resistió las penalidades de la misma manera. Él dijo: "Nuestros problemas presentes son bastante pequeños y no durarán mucho tiempo. ¡Sin embarg...