La lucha espiritual
La lucha espiritual San Isaac de Siria “He caído, pero de nuevo me levanto; estoy sentado en las tinieblas, pero el Señor me ilumina” (Miqueas 7,8) 1.Continuidad de la lucha Mientras que uno no odia de corazón y de verdad la causa del pecado, no queda liberado de la dulzura que este produce en el corazón. Tal dulzura es el poder de la lucha que se eleva contra el hombre hasta hacerlo sangrar. Cuanto más un hombre se compromete en la lucha por Dios, tanto más se acercará a la parresía del corazón en su oración La lucha no termina en ningún momento, ni la gracia viene toda entera de una vez a habitar en el alma, sino que se da un poco y un poco. No se da una sin la otra: hay un tiempo para la tentación y un tiempo para la consolación. Una parte de la lucha durará hasta la muerte: no esperes aquí liberarte plenamente de ella. Este mundo es la palestra de la lucha y el estadio de la carrera, y este tiempo es el tiempo de combate. Y tanto el lugar del...