LA MISA ESTA EN LA BIBLIA ¡¡ ENTERATE AQUI .

Por : Pablo no importa

 

Días atrás, un evangélico me cuestionaba la Santa Misa, aduciendo que en ella nosotros nos reunimos en nombre del Papa y de la Santísima Virgen María. En virtud de ello, realicé este pequeño trabajo para explicarle de alguna manera sencilla que es la Misa y que es lo que comprende. Espero les sea de utilidad.


REUNIDOS EN EL NOMBRE...


Muchos hermanos separados, por ignorancia algunos, por mala fe otros, sostienen que la Misa (Eucaristía, Cena del Señor) que celebramos los católicos, es un invento. Incluso hay quienes alegan que los Católicos nos reunimos en el nombre del Papa y en el nombre de María y que en la Misa no se lee la Palabra de Dios.
Cuánta ignorancia y cuanta malicia en estas palabras. Realizar semejantes afirmaciones, responde únicamente al odio con el que son adoctrinados y con la ignorancia a las que son sumidos en sus sectas a fin de mantenerlos en el rebaño.
Pero hagamos un recorrido por la Misa a fin de dar a conocer y de instruir a estas pobres almas presas de sus “líderes” que solo les implantan odio y desconocimiento.


S=sacerdote
R=respuesta


Entrada y saludo inicial.
S: En el nombre del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo.
R: Amén.
S: La gracia de nuestro Señor Jesucristo, el amor del Padre y la comunión del Espíritu Santo estén con vosotros.
R: Y con tu espíritu.
En el nombre de…
“En nombre de…” significa dedicación total, una consagración total.
Mt 18,20 Porque donde están dos o tres reunidos en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos.»
Hch 20,7 El primer día de la semana, estando nosotros reunidos para la fracción del pan, Pablo, que debía marchar al día siguiente, conversaba con ellos y alargó la charla hasta la media noche.
Jn 20,19 Ese mismo día, el primero después del sábado, los discípulos estaban reunidos por la tarde con las puertas cerradas por miedo a los judíos. Llegó Jesús, se puso de pie en medio de ellos y les dijo: “¡La paz esté con ustedes!”
2Co 13,14 La gracia de Cristo Jesús, el Señor, el amor de Dios y la comunión del Espíritu Santo sean con todos ustedes.


Acto penitencial.
S: Para celebrar dignamente estos sagrados misterios, reconozcamos nuestros pecados.
R: Yo confieso ante Dios todopoderoso y ante vosotros, hermanos, que he pecado mucho de pensamiento, palabra, obra y omisión. Por mi culpa, por mi culpa, por mi gran culpa. Por eso ruego a Santa María, siempre Virgen, a los ángeles, a los santos y a vosotros, hermanos, que intercedáis por mí ante Dios, nuestro Señor.
S: Dios todopoderoso tenga misericordia de nosotros, perdone nuestros pecados y nos lleve a la vida eterna.
R: Amén.
Stg 5,16 Confesaos, pues, mutuamente vuestros pecados y orad los unos por los otros, para que seáis curados. La oración ferviente del justo tiene mucho poder.
Hch 3,19 Arrepentíos, pues, y convertíos, para que vuestros pecados sean borrados,
Efe 6,18 siempre en oración y súplica, orando en toda ocasión en el Espíritu, velando juntos con perseverancia e intercediendo por todos los santos,
Luc 18:13-14 En cambio el publicano, manteniéndose a distancia, no se atrevía ni a alzar los ojos al cielo, sino que se golpeaba el pecho, diciendo: “¡Oh Dios! ¡Ten compasión de mí, que soy pecador!” Os digo que éste bajó a su casa justificado y aquél no. Porque todo el que se ensalce, será humillado; y el que se humille, será ensalzado.»


Liturgia de la Palabra
Se ha distribuido la liturgia de la Palabra en tres ciclos -años- (A, B, C), de tal modo que si vas todos los días a misa durante tres años, escucharás la proclamación de los evangelios casi íntegros, buena parte de las epístolas y una cantidad notable del Antiguo Testamento. Desde el Génesis hasta el Apocalipsis, toda la Escritura.
En la primera y segunda lectura según corresponda, se leen el Antiguo Testamento, las cartas de los apóstoles, hechos de los apóstoles y los salmos.
Al final de la 1ª y 2ª lectura el lector dice: Palabra de Dios.
R: Te alabamos, Señor.
Lectura del Evangelio según corresponda al año litúrgico
S: (Al inicio) El Señor esté con vosotros.
R: Y con tu espíritu.
S: Lectura del Santo Evangelio, según San…
R: Gloria a ti, Señor.
S: (Al final) Palabra del Señor.
R: Gloria a ti, Señor Jesús.
Presentación de las ofrendas.
S: (Pan) Bendito seas, Señor… será para nosotros pan de vida.
R: Bendito seas por siempre, Señor.
S: (Vino) Bendito seas, Señor… será para nosotros bebida de salvación.
R: Bendito seas por siempre, Señor.
S: Orad, hermanos, para que este sacrificio, mío y vuestro, sea agradable a Dios, Padre todopoderoso.
R: El Señor reciba de tus manos este sacrificio para alabanza y gloria de su nombre, para nuestro bien y el de toda su santa Iglesia.
Mal 1,11; Jn 6,35-58; 1Co 11,27; 1Co 11,29; Lc 22,19; Mt 26,26-28.


Plegaria eucarística.
S: El Señor esté con vosotros.
R: Y con tu espíritu.
S: Levantemos el corazón.
R: Lo tenemos levantado hacia el Señor.
S: Demos gracias al Señor nuestro Dios.
R: Es justo y necesario.
S: (Proclama el Prefacio correspondiente al día).
R: Santo, Santo, Santo es el Señor, Dios del universo. Llenos están los cielos y la tierra de tu gloria. Hosanna en el cielo. Bendito el que viene en nombre del Señor. Hosanna en el cielo.
Isa 6,3 Y se gritaban el uno al otro: «Santo, santo, santo, Yahveh Sebaot: llena está toda la tierra de su gloria.»
Apo 4,8 Los cuatro Vivientes tienen cada uno seis alas, están llenos de ojos todo alrededor y por dentro, y repiten sin descanso día y noche: «Santo, Santo, Santo, Señor, Dios Todopoderoso, “Aquel que era, que es y que va a venir”.»
Mt 21,9 Y la gente que iba delante y detrás de él gritaba: «¡Hosanna al Hijo de David! ¡Bendito el que viene en nombre del Señor! ¡Hosanna en las alturas!»
Mc 11,10 ¡Bendito el reino que viene, de nuestro padre David! ¡Hosanna en las alturas!»
Jn 12:13 tomaron ramas de palmera y salieron a su encuentro gritando: «¡ Hosanna! ¡Bendito el que viene en nombre del Señor, y el Rey de Israel!»
Después de la consagración.
S: Éste es el Sacramento de nuestra fe.
R: Anunciamos tu muerte, proclamamos tu Resurrección. ¡Ven, Señor Jesús!
1Co 11,26 Pues cada vez que coméis este pan y bebéis esta copa, anunciáis la muerte del Señor, hasta que venga.
Final de la plegaria eucarística.
S: Por Cristo… todo honor y toda, gloria, por los siglos de los siglos.
R: Amén.


Rito de la comunión.
(Recitación del Padrenuestro)
R: Padre nuestro, que estás en el cielo, santificado sea tu Nombre; venga a nosotros tu reino; hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden; no nos dejes caer en la tentación, y líbranos del mal. Amén.
S: Líbranos… esperamos la venida gloriosa de nuestro Señor Jesucristo.
R: Tuyo es el reino, tuyo el poder y la gloria, por siempre, Señor.
Mt 6,9 «Vosotros, pues, orad así: Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu Nombre;
Rito de la paz.
S: Señor Jesucristo… vives y reinas por los siglos de los siglos.
R: Amén.,
S: La paz del Señor esté siempre con vosotros.
R: Y con tu espíritu.
S: Daos fraternalmente la paz.
(Según sea la costumbre, se intercambia un signo de paz con los más cercanos).
R: Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo, ten piedad de nosotros (se repite dos veces). Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo, danos la paz.
Jn 20,21 Jesús les dijo otra vez: «La paz con vosotros. Como el Padre me envió, también yo os envío.»
Lc 24,36 Estaban hablando de estas cosas, cuando él se presentó en medio de ellos y les dijo: «La paz con vosotros.»
Rom 15,33 El Dios de la paz sea con todos vosotros. Amén.
3Jn 1,15 La paz sea contigo. Los amigos te saludan. Saluda a los amigos, a cada uno en particular.


Comunión de los fieles.
S: Éste es el Cordero de Dios… invitados a la Cena del Señor.
R: Señor, no soy digno de que entres en mi casa, pero una palabra tuya bastará para sanarme.
S: El Cuerpo de Cristo.
R: Amén.
Jn 1,29 Al día siguiente ve a Jesús venir hacia él y dice: «He ahí el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo.
Mt 8,8 Replicó el centurión: «Señor, no soy digno de que entres bajo mi techo; basta que lo digas de palabra y mi criado quedará sano.
Lc 7,6 Iba Jesús con ellos y, estando ya no lejos de la casa, envió el centurión a unos amigos a decirle: «Señor, no te molestes, porque no soy digno de que entres bajo mi techo,
Apo 19,9 Luego me dice: «Escribe: Dichosos los invitados al banquete de bodas del Cordero.» Me dijo además: «Estas son palabras verdaderas de Dios.»

 

 

 


Rito de conclusión y despedida.
S: El Señor esté con vosotros.
R: Y con tu espíritu.
S: La bendición de Dios todopoderoso… (todos se santiguan) descienda sobre nosotros.
R: Amén.
S: Podéis ir en paz. (Ite Missa est)
R: Demos gracias a Dios.
La Santa Misa en vivir el Evangelio, ya que recorremos y revivimos toda la vida del Señor y su predicación. Recorremos la Palabra de Dios desde Génesis al Apocalipsis.
Y como dijo el ex pastor Scott Han: “La Misa es el Cielo en la tierra”.
Lamentablemente muchos integrantes de estas sectas pseudo cristianas no pueden ver la realidad de la Misa por el odio y la ignorancia a la que son sometidos y solo ven lo que los ojos de su pastor les permite ver.

                                                                                                                                                                                                                                                   Pax et bonum.

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