Padre Seráfico
San Francisco de Asís es conocido como el hombre que más se asemejó a Cristo, «el primero después del único», como el hermano universal, como un hombre de paz y de reconciliación, como el “Poverello”, el amante de los pobres, el cantor de la creación. Es verdad. Pero Francisco de Asís es ante todo un místico, un verdadero contemplativo, un enamorado de Cristo, pobre y crucificado. Francisco no es solo un hombre que reza, sino, como dice su biógrafo Tomás de Celano, es un «hombre hecho oración». La presencia de Dios lo transfigura, hasta convertirlo en «otro Cristo».
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